La clave del éxito

Escrito Mark Cherem, Madrij de GAMP “Coaj”.

El camino que siguen las personas dentro de GAMP “Coaj” es muy similar al funcionamiento de los autos al pasar por una autopista. Desde el momento en que decides entrar tienes que converger con autos provenientes de muchas calles de la ciudad. Sin importar el tipo de auto que seas, tienes que tomar un lugar en la carretera, acoplarte a la velocidad y seguir a los que están delante tuyo.

Al comienzo a muchos no les gustan las “reglas de tránsito”, la velocidad que tienes que mantener en todo momento u algún otro aspecto de la autopista, por lo que tienen dos opciones: tomar el retorno y salir o solucionar sus conflictos y seguir adelante.

El camino sigue y la velocidad aumenta, muchos van llegando hasta donde tenían que hacerlo por lo que toman distintas salidas y abandonan el camino, algunos chocan y tristemente no pueden continuar más, y el resto persiste en su trayecto.

En algunas ocasiones es válido e incluso necesario ver por un momento el espejo retrovisor para asegurarte de que vas en el carril correcto y también para darte cuenta de todo lo que has recorrido, pero es importante regresar la mirada al frente y percatarte de que siempre se puede avanzar más. Continúas algunos kilómetros hasta llegar a la gasolinera para cargar combustible, aceitar el motor y arrancar de nuevo. Así es con cada ciclo y con cada escalón que asciendes dentro del Grupo. Para lograrlo solo se requieren dos cosas: el auto y la gasolina. En términos humanos: tú y tu actitud.

En una ocasión, cuando era janij, me encontraba en una junta haciendo lagartijas acompañado por todo mi grupo. Después de mucho tiempo, cuando ya nos encontrábamos bastante cansados, nuestros madrijim nos pidieron que nos levantaramos y nos hicieron leer una frase que se encontraba pegada por casualidad en la pared de la escuela. La frase, escrita por Maya Angelou decía lo siguiente: “Si no te gusta algo, cámbialo. Si no lo puedes cambiar, cambia tu actitud”.

En ese momento no le presté mucha atención, pero después de reflexionar, entendí que no podemos controlar el resultado de las cosas, es imposible. Pero que en cambio, somos absolutamente capaces de decidir cómo tomar lo que nos sucede y que si decidimos minimizar el impacto de lo negativo y logramos trasladarlo a algo positivo, y lo positivo lo logramos potencializar, el éxito vendrá solo.


En GAMP “Coaj” nos basamos mucho en la idea de dar siempre el 110%, lo cual suena bonito y se dice fácil, pero… ¿qué significa realmente? Dar tú 110% es hacer lo que estarías dispuesto por la vida de tu paciente. Todos los que estamos en el Grupo tuvimos que hacer ejercicio, pararnos temprano los domingos, desvelarnos los jueves, faltar a ciertas actividades externas, perdernos de algunos event


os familiares, etc. Pero cuando tienes a un paciente en frente y das todo de ti y hasta más para poder ayudarlo, entiendes que ese 110% se debe lograr en todo momento.

El uniforme que portas en las juntas, en los físicos, en los campamentos y a la hora de salvarle la vida a alguien o de simplemente ayudarlo, es exactamente el mismo. En cualquier aspecto de la vida, cuando decidimos hacer algo, sólo lo vamos a lograr si tenemos la camiseta bien puesta y si entendemos que “querer” es sinónimo de “poder”, siempre y cuando estemos dispuestos a dar lo que se necesite para obtenerlo. Debemos saber que pase lo que pase, si algo no nos gusta, lo podemos cambiar y si no lo podemos hacer, solo hace falta transformar nuestra actitud. Y eso se aprende en GAMP “Coaj”.




42 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo